lunes, 16 de agosto de 2010

_ESPIRAL [MÁLAGA]


La idea del proyecto parte del hecho de observar.


Observar con detenimiento, con totalidad. Buscar siempre todas las formas posibles de mirar y todos los ángulos posibles para poder aprender. A través de un proyecto podemos hacer que el visitante se sumerja en una espiral de conocimiento, y llegue a la comprensión a través de la observación total del objeto [ficus].


Negamos la visión única. Ésta es parcial y selectiva: nos obliga a ver bajo los ojos del que nos la quiere mostrar [...]


_HOMELESS [CÁCERES]


El proyecto surge como una ironía hacia la vivienda actual.


Tanta gente que lo que más desea en el mundo es tener un adosado en el extrarradio de las ciudades. Tan impersonales, tan iguales, tan 'feos'. Donde la relación entre vecinos es inexistente, y donde el coche es el medio de transporte imprescindible y necesario. ¡Qué ironía! Que haya gente que no tenga qué llevarse a la boca, un lugar donde refugiarse, asearse o dormir.


El proyecto quiere ser un lugar de refugio y de encuentro para estas personas. Donde poder dormir, asearse, comer y relacionarse con más gente. 'Un barrio de adosados' en el que se introduce un factor fundamental: la humanidad.

domingo, 21 de marzo de 2010

_INSOMNIO

3.37 de la mañana.
Trato de escribir algo
que me ayude a dormir algunas horas.
Sobre la mesa
unos papeles arrugados
y un vaso de whisky
[medio vacío]
que no para de bostezar.
Por la ventana,
abrazado a una lágrima,
resbala tu cuerpo desnudo
bañado por una moribunda vela
que acaba de dejar de alumbrar.

jueves, 18 de marzo de 2010

_pfc



Hace muy poco tiempo que he entregado mi proyecto final de carrera. Es por eso que he estado un poco ausente todo este tiempo.

El proyecto es una bodega, con hotel rural y centro cultural enológico, y se inserta en la Sierra de Gata. Concretamente en Villasbuenas de Gata.

Todas mis obsesiones referentes a la cruz salen a la luz en este proyecto. La cruz como elemento singular, abstracto, que conforma una respuesta a un programa industrial, pero con una particularidad: el cliente/visitante se implica en el proceso, lo conoce y lo aprende. La cruz como vino, como punto de encuentro entre lo horizontal (la tierra, el fruto) con lo vertical (el espíritu, los sentidos).

'La tierra quiere ser cruz, porque la cruz es el vino'.

martes, 15 de diciembre de 2009

_declaración de intenciones

'Los que creen que es imposible no deberían interrumpir a los que lo estamos intentando.' (T. A. Edison)

miércoles, 9 de diciembre de 2009

_LA REVOLUCIÓN


En mi habitación la cama estaba aquí, el armario allá y en medio la mesa.
Hasta que esto me aburrió. Puse entonces la cama allá y el armario aquí.
Durante un tiempo me sentí animado por la novedad. Pero el aburrimiento acabó por volver.
Llegué a la conclusión de que el origen del aburrimiento era la mesa, o mejor dicho, su situación central e inmutable.
Trasladé la mesa allá y la cama en medio. El resultado fue inconformista.
La novedad volvió a animarme, y mientras duró me conformé con la incomodidad inconformista que había causado. Pues sucedió que no podía dormir con la cara vuelta a la pared, lo que siempre había sido mi posición favorita.
Pero al cabo de cierto tiempo, la novedad dejó de ser tal y no quedó más que la incomodidad. Así que puse la cama aquí y el armario en medio.
Esta vez el cambio fue radical. Ya que un armario en medio de una habitación es más que inconformista. Es vanguardista.
Pero al cabo de cierto tiempo… Ah, si no fuera por “ese cierto tiempo”. Para ser breve, el armario en medio también dejó de parecerme algo nuevo y extraordinario.
Era necesario llevar a cabo una ruptura, tomar una decisión terminante. Si dentro de unos límites determinados no es posible ningún cambio verdadero, entonces hay que traspasar dichos límites. Cuando el inconformismo no es suficiente, cuando la vanguardia es ineficaz, hay que hacer una revolución.
Decidí dormir en el armario. Cualquiera que haya intentado dormir en un armario, de pie, sabrá que semejante incomodidad no permite dormir en absoluto, por no hablar de la hinchazón de pies y de los dolores de columna.
Sí, esa era la decisión correcta. Un éxito, una victoria total. Ya que esta vez, “cierto tiempo” también se mostró impotente. Al cabo de cierto tiempo, pues, no sólo no llegué a acostumbrarme al cambio -es decir, el cambio seguía siendo un cambio-, sino que al contrario, cada vez era más consciente de ese cambio, pues el dolor aumentaba a medida que pasaba el tiempo.
De modo que todo habría ido perfectamente a no ser por mi capacidad de resistencia física, que resultó tener sus límites. Una noche no aguanté más. Salí del armario y me metí en la cama.
Dormí tres días y tres noches de un tirón. Después puse el armario junto a la pared y la mesa en medio, porque el armario en medio me molestaba.
Ahora la cama está de nuevo aquí, el armario allá y la mesa en medio. Y cuando me consume el aburrimiento, recuerdo los tiempos en que fui revolucionario…
[Slawomir Mrozek]